Qué responder cuando te preguntan tu pretensión de renta
Por: Daniel Cofré R. – Socio Director | Head Hunter

Hay una pregunta en el proceso de selección que pone nervioso a casi todo el mundo: ¿cuál es tu pretensión de renta?
Y el nerviosismo es entendible. Pedir poco da la sensación de que uno se subvalora. Pedir demasiado, que uno está fuera de la realidad. Entonces muchos candidatos hacen lo peor que pueden hacer: improvisar.
Lo que voy a decirte es lo mismo que le digo a cualquier persona con la que trabajo en Impulso Profesional. Esta pregunta no es una trampa. Es información. Y como toda información, se prepara antes de la entrevista, no en el momento en que te la hacen.
Primero, haz la tarea
Antes de llegar a cualquier entrevista, necesitas saber qué paga el mercado por el cargo al que estás postulando. No lo que crees que paga. Lo que realmente paga.
Eso significa revisar guías de remuneraciones actualizadas, mirar ofertas publicadas en portales para posiciones similares, conversar con personas de tu red que trabajen en el mismo sector o nivel, y si tienes acceso a un headhunter o consultor, preguntarle directamente. Los rangos existen y son accesibles si uno los busca con intención.
Con esa información ya tienes un piso y un techo razonables. Dentro de ese rango, defines tu número.
Tu número tiene que tener lógica interna
Aquí hay algo que parece obvio pero que muchos candidatos pasan por alto: lo que pides tiene que ser coherente con lo que necesitas y con lo que ofreces.
Si tus gastos mensuales reales son X, no tiene sentido pedir Y si Y no alcanza para cubrir X. Vas a aceptar una oferta que no funciona para ti, o vas a rechazarla y quedar sin proceso. Ninguna de las dos es una buena posición.
Pero la coherencia va en los dos sentidos. Si estás postulando a un cargo de jefatura o gerencia, pedir una renta de analista no te favorece. No porque seas modesto, sino porque le dice al reclutador que no tienes claridad sobre el nivel al que estás aplicando, ni sobre lo que ese nivel implica en términos de responsabilidad y compensación. Eso genera dudas donde no debería haberlas.
Tu pretensión de renta comunica cómo te posicionas. Que sea coherente con el cargo.
No todo es el número
Algo que muchos candidatos omiten completamente al pensar en renta es el salario emocional.
Horario flexible, posibilidad de trabajo remoto, días de vacaciones adicionales, beneficios de salud, oportunidades de formación, ambiente de trabajo, proyección dentro de la empresa. Todo eso tiene valor real y se puede poner sobre la mesa al momento de negociar.
Si la oferta económica no llega exactamente a lo que esperabas pero el paquete completo es atractivo, vale la pena evaluarlo en su totalidad antes de responder. Y si hay elementos del salario emocional que son importantes para ti, puedes mencionarlos cuando preguntes sobre las condiciones del cargo, antes de que llegue la oferta formal.
Cómo responder en la práctica
Cuando te pregunten tu pretensión, da un rango en lugar de un número exacto. Un rango muestra que eres flexible y que hiciste la investigación. El piso del rango debe ser el mínimo que aceptarías. El techo, lo que idealmente te gustaría ganar dentro de lo que el mercado soporta para ese cargo.
Si no tienes certeza sobre el rango del cargo, también puedes preguntar. «¿Tienen un rango definido para esta posición?» es una pregunta completamente válida en una entrevista profesional, y en la mayoría de los casos el reclutador va a responderte.
Lo que no funciona es improvisar, dar un número al azar esperando que quede bien, o decir «acepto lo que ofrezcan» sin ningún criterio. Eso no demuestra humildad. Demuestra falta de preparación.